¿Cuánto tarda en formarse un suelo?

La formación de un suelo es un proceso muy lento que requiere miles y hasta millones de años y como eso supera con mucho a la vida humana, resulta imposible hacer afirmaciones categóricas acerca de las diversas etapas de su desarrollo.

Los cambios periódicos en el clima y la vegetación introducen otra complicación, que a menudo desvía las rutas de la formación del suelo en una u otra dirección.

 

No todos los suelos se han estado desarrollando durante el mismo periodo de tiempo, la mayoría iniciaron su evolución en varios momentos de los últimos 100 millones de años, aunque su desarrollo ha estado condicionado por los diferentes periodos geológicos que han tenido lugar durante este tiempo.


Los suelos jóvenes, de menos de 10.000-15.000 años, que corresponde aproximadamente al Holoceno, se han formado en unas condiciones del medio, en concreto del clima, muy semejantes a las actuales. Se denominan suelos de ciclo corto, monocíclicos o monogénicos, o simplemente suelos actuales. Por el contrario, a medida que un suelo es más viejo, mayor es la posibilidad de que su evolución se haya visto afectada por los cambios climáticos que han tenido lugar a lo largo del Cuaternario.


La capa edáfica puede empezar a desarrollarse en condiciones muy favorables, entendiendo por ello clima húmedo y materiales volcánicos, en menos de 100 años. Sin embargo, sobre calizas duras y clima templado-frío, 1 cm de suelo tardaría en formarse alrededor de 5.000 años.

Un horizonte superficial (Ah húmico), tarda entre 1 y 1.000 años.

Un horizonte de alteración (Bw cámbico) más de 1.000 años.

Un Vertisol, suelo que tiene más de un 30% de arcillas hinchables (esmectitas) en todos los horizontes, tardaría entre 3.000 y 18.000 años

Un Ultisol, suelo de climas templados y húmedos, con horizonte argílico y baja saturación en bases, tardaría más de 1.000.000 de años.

Por último un Oxisol, suelo rojo compuesto de cuarzo, caolinita, óxidos de hierro y aluminio, con pequeñísimas proporciones de materia orgánica, tardaría en formarse entre 1 y 2 millones de años.


De cualquier forma, se puede resumir que si las condiciones son favorables, el material original puede transformarse en un suelo “inmaduro” en un periodo de tiempo relativamente corto, menos de 1.000 años. Esta etapa se caracterizaría por la acumulación de materia orgánica en la superficie y por la escasa alteración.

Esta entrada foi publicada en O Solo e etiquetada . Garda o enlace permanente.

Deixa unha resposta